No-che dexine

Ayer fuimos al cine Ella y yo, con deseos de postre impaciente de este Festival. Proyectaban “El escritor” de Polanski. Llegó tarde al punto de encuentro, al parecer, porque los carros de alquiler tuvieron el mal gusto de no pasar, o no parar, que viene siendo lo mismo. Yo llegué temprano gracias a la hora y media de rigor, que he aprendido a asignar en dependencia de la distancia, que suele ser larga entre mi casa y mi destino de turno; y las combinaciones de guaguas. Sentados ya en la butaca, después del ‘responso’, como Ella lo llama, por la tardanza, esperábamos ansiosos el inicio del filme. Afuera llovía sobre mojado como la canción.

En eso un trueno deja el cine a obscuras. “Ya se jodió la película” me digo. Y en efecto, un viejo encargado después de un rato gritó como cansado que el equipo funcionaba con 220. Salimos caminando bajo una pertinaz llovizna. Después de unas cuadras la densidad hídrica que caía del cielo nos hizo meternos en un portal que alguna vez fue rosado. Nos besamos y hablamos, y al revés. En el suelo prestado una abeja empapada nos entretenía, intentando volar sin lograrlo, aunque continuaba zumbando su esfuerzo. Pasaron muchos minutos, y nosotros seguíamos presos en aquel portal húmedo y anónimo. Hablamos de todo: de su familia, de maniqueísmos, del frío, de mi trabajo, de la otra noche…

Entonces, me miró sin aviso, visiblemente desesperada y con su cara todavía algo goteante de ángel me dijo: “Vamos a acabar de irnos… esto no va a mejorar nunca…” Yo suspiré. Cogí mi mochila de una sola asa ayudándola a pararse y nos fuimos. Finalmente resignados. Y ahí dejamos las marcas de agua, que mañana nadie notará.

Anuncios

Acerca de r8bins3n

Aqui pongo algo en el futuro... a alguna hora...
Esta entrada fue publicada en ciudad, hoy, rumba-kum. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a No-che dexine

  1. No es necesario que nadie note esas marcas, el solo recuerdo en sus mentes es mas que suficiente para mantener húmedos por siempre esos charcos accidentales.

  2. Boris dijo:

    Pibe, esa frase parece un presagio fatal: “Vamos a acabar de irnos… esto no va a mejorar nunca…”
    En una noche parecida, hace más de cinco años, yo traté de ser el portal y ella empapada como la abeja, solos bajo ningún árbol, bajo una tormenta de truenos y gotas del país de los gigantes. Creo que ese día comenzamos a comprender aquel juramento de los matrimonios cristianos: en la riqueza y en la pobreza…

    • r8bins3n dijo:

      frases de esas las he oído demasiadas veces como para dejarlas pasar… y como un exorcista trato de encontrarle algún significado cuando reaparece… y de alguna forma tiene que ver con apostarlo todo…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s